Si quieres ser feliz: fluye con la vida.
Reconecta con la naturaleza
Desde su primera edición en el año 1992 este libro se convirtió en el manual de referencia absoluta sobre geobiología y salud en el hábitat. A lo largo de sus páginas se analiza cómo el entorno en el que vivimos y dormimos influye de forma decisiva en nuestra salud y nuestro bienestar físico y mental. En la extensa obra se explica con gran claridad los efectos de las radiaciones naturales procedentes del subsuelo como las corrientes de agua subterránea o las fallas terrestres junto con el impacto de los campos electromagnéticos artificiales que generan las antenas y los electrodomésticos. Además aborda temas como la Bioconstrucción y profundiza en los materiales de construcción más habituales, a fin de disponer de referencias que permitan identificar aquellos que puedan perjudicar la salud -al desprender compuestos químicos perjudiciales-, apostando por las técnicas de bioconstrucción y las alternativas más respetuosas con la salud de los moradores y la salud del planeta (nuestra verdadera casa).
La información contenida en «El gran libro d ela casa sana» resulta vital para cualquier persona que desee disfrutar plenamente de los espacios habitados -especialmente los de descanso- evitando los facores de riesgo y las agresiones invisibles del entorno doméstico. A traves de sus páginas hallaras información clara y concisa que te facilitará las herramientas necesarias para evaluar tu propia vivienda, detectar posibles zonas geopatógenas y aplicar soluciones prácticas para crear armonia y bienestar en tu hogar.
A traves de la información y los consejos expuestos, se aprende a reubicar las camas para asegurar un descanso verdaderamente reparador, a purificar el ambiente de elementos potencialmente tóxicos y a minimizar la carga electromagnética en el día a día (especialmente en los lugares de descanso). Los conocimientos de Geobiología, bioconstrucción y Biohabitabilidad permiten transformar cualquier casa en un auténtico refugio de salud donde recuperar la energía vital y prevenir el desarrollo de dolencias asociadas a la exposición a las radiaciones naturales y artificiales y al denominado síndrome del edificio enfermo.