BIOCONSTRUCCIÓN
Casas que respiran, habitantes que sanan.
Se pasa el 90% del tiempo en espacios cerrados. La bioconstrucción no consiste en volver a las cavernas, sino en utilizar la tecnología y los materiales naturales para crear viviendas que respeten la biología humana y el medio ambiente. Una ‘tercera piel’ que proteja sin aislar de la naturaleza.
Materiales Saludables
Eficiencia Pasiva
Diseño Biofílico
¿Vas a construir o reformar?
Es fundamental asegurarse de que los materiales elegidos cuiden la salud a largo plazo.
Preguntas frecuentes
Al contrario. Existen casas de tierra y madera que llevan siglos en pie. Los materiales naturales (cal, piedra, madera, paja) bien trabajados no solo son duraderos, sino que envejecen mejor que el cemento y permiten que la vivienda "transpire", evitando las humedades y los mohos típicos de la construcción moderna hermética
Por supuesto. De hecho, es lo más común. Podemos sustituir pinturas plásticas por minerales, cambiar suelos sintéticos por naturales o mejorar el aislamiento con corcho. Pequeños cambios en los materiales que te rodean (la "tercera piel") tienen un impacto inmediato en la calidad del aire que respiras.
Si se mira solo el presupuesto de ejecución, puede parecer similar o un poco superior en las partidas artesanales. Pero si se tiene en cuenta el coste del "ciclo de vida" (ahorro energético en calefacción y aire acondicionado, además de la salud a largo plazo), la bioconstrucción es infinitamente más rentable. Es una casa que cuida de quienes la habitan, en lugar de consumir recursos.