Si quieres ser feliz: fluye con la vida.

Reconecta con la naturaleza

GEOBIOLOGÍA

La salud empieza donde pones los pies.

No somos seres aislados de nuestro entorno, interactuamos constantemente con el medio ambiente exterior e interior, el lugar en el que habitamos. La geobiología es la ciencia que estudia esa relación invisible entre la energía de la Tierra, la evolución y salud de los seres vivos. En los estudios geobiológicos y el asesoramiento en biohabitabilidad se investigan los elementos y factores que nos ayudan que nos ayudan a disfrutar de espacios saludables y a reconocer los posibles factores de riesgo para nuestra salud en el entorno en las viviendas y lugares de trabajo, ofreciendo opciones para mejorar la salud y la calidad de vida en los espacios que habitamos.

Radiaciones naturales

Detección de alteraciones terrestres (líneas Hartmann/Curry) y zonas de alteración geofísica o corrientes de agua subterráneas que pueden estar afectando el descanso.

Contaminación artificial

Análisis del "electrosmog" y la contaminación eléctrica y electromagnética (Wifi, antenas de telefonía móvil, 5G, instalaciones eléctricas) que saturan y alteran nuestros espacios de descanso o trabajo.

El Buen Sitio

El asesoramiento geobiologico basado en los parámetros de la biohabitalidad ayudan a encontrar el lugar óptimo para la cama o la mesa de trabajo para que el entorno nos sume energías, favorables y nos aporte equilibrio, salud y felicidad.

¿Te levantas más cansado de lo que te acostaste?

Quizás no eres tú, es el sitio donde está ubicada tu cama o las radiaciones naturales o artificiales que te rodean. Mejora tu descanso y tu bienestar mediante una adecuada "higiene energética".

Preguntas frecuentes

El estudio geobiológico hace uso de técnicas de sensibilidad personal y de equipos de medición técnica para detectar campos electromagnéticos (alta y baja frecuencia), radiactividad ambiental y alteraciones geofísicas. A partir de la información que aporta la prospección geobiológica, se puede trabajar y aportar soluciones prácticas y efectivas para minimizar o eliminar cada factor de riesgo estudiado.

Absolutamente. Pasamos un tercio de la vida durmiendo. Si la cama se encuentra sobre una corriente de agua subterránea o un cruce de líneas Hartmann, el sistema inmunitario no descansa porque se mantiene en alerta constante. A veces, mover la cama unos pocos centímetros es la solución a años de insomnio o de diversos transtornos de salud como la fatiga crónica.

Sí, y es vital hacerlo. Aunque no sea posible apagar las antenas externas, existen técnicas para minimizarlas o para apantallar el dormitorio y crear zonas "blancas" libres de radiación, permitiendo que el cuerpo se regenere durante la noche. No se trata de vivir con miedo, sino de ser conscientes de las radiaciones que nos rodean y aplicar una adecuada higiene energética y tecnológica.